Cuidados del hombre, la liturgia esencial

02/25/2015

El aseo personal de un hombre es una de sus primeras tarjetas de presentación. El aspecto exterior hacia los demás es el primer síntoma de cómo nos tomamos en serio a nosotros mismos… y por supuesto al prójimo. Es la piedra angular de la imagen. Sus cimientos.

CUIDADOS HOMBRE AS1

La higiene en ningún caso puede confundirse con estar tres veces al día debajo de la ducha o con lavarse las manos compulsivamente, tal y como muchas personas hacen. El aseo personal debe llevarse a la práctica con un criterio cualitativo y moderado. Todo exceso comporta a la larga la aparición de alergias, dermatitis y episodios asmáticos, dado que los productos de aseo incluyen fórmulas químicas en mayor o menor medida. Por ello, el primer mandamiento consiste en utilizar productos de reconocida calidad. La piel y el cabello lo agradecerán a medio plazo.

Una correcta higiene personal es básica tanto para un satisfactorio nivel de salud como para unas buenas relaciones sociales y familiares. Muy lejos quedan esos tiempos en los que se consideraba estrambótico, cuando no sospechoso, este tipo de preocupaciones que conjugan salud y belleza.

CUIDADOS HOMBRE AS2

Con un correcto nivel de higiene mantendremos el control de los gérmenes en toda la superficie de la piel. Con el lavado periódico de las zonas de mayor contacto con el entorno y de las zonas que con mayor frecuencia pueden ser origen de olores o incluso de infecciones, mantendremos el equilibrio de la capa de protección de la piel y los gérmenes que en ella viven. Para ello, hay que utilizar geles de ducha y productos que no resequen la piel, con mucha atención a las manos y a las zonas con más vello o que con mayor intensidad presenten sudoración y de las zonas más grasas.

CUIDADOS HOMBRE AS3

El cepillado periódico de los dientes, mínimo tres veces al día, es una rutina que mantendrá las condiciones higiénicas de la boca y se encargará de que la cavidad bucal esté sana, además de evitar malos olores por el abuso del tabaco o el alcohol.

El afeitado no puede concebirse como un mero y engorroso trámite diario ante el espejo. Es una actividad que genera irritación, pequeños traumas y desgastes cutáneos en la cara del hombre. A diario, una de las primeras actividades es el afeitado. La espuma o el gel que ponemos todos los días en nuestro rostro no debe contener elementos químicos agresivos para la piel, que provoquen irritación o que no permitan circular con fluidez a la cuchilla de afeitar.

CUIDADOS HOMBRE AS4

Concluido el afeitado, es necesaria una loción que alivie las rojeces, picor y pequeñas heridas generados durante el proceso anterior. Por supuesto, el producto debe estar libre de alcohol, pues de otro modo se provocaría más irritación aún al rostro.

Para quienes utilizan la cuchilla tradicional, es importante subrayar que debe hacerse con agua caliente. Emplear agua fría o sin calentar lo suficiente motiva que los poros de la piel no se abran de forma adecuada y que la cuchilla no pueda penetrar bien. Las modernas maquinillas eléctricas son recomendables para pieles sensibles. En caso de crecimiento fuerte de la barba, es aconsejable utilizar las de cabezales giratorios, que aportan un ligero y suave masaje en la piel y los músculos, para facilitar el afeitado correcto.En este proceso, también debe prestarse atención regular a la eliminación del exceso de vello en otros zonas, como patillas, cejas, el pabellón auricular o la nariz. 

El siguiente paso, indispensable también, es la hidratación del rostro, con productos específicos como cremas regeneradoras o geles hidratantes, que aportan los ingredientes necesarios para evitar la sequedad del rostro.

 

« Mujer, árbitro y modelo Prepárate para la nueva temporada de trail »