Björn Borg y las deportivas Diadora, una historia de éxitos

06/17/2014

Hay ocasiones en las que un hombre puede hacer más por una marca deportiva en un solo año que tres décadas anteriores de historia de ese mismo producto. El sueco Björn Borg, la sensación tenística en su momento, lo demostró a comienzos de los años 80.

Borg

Borg mantuvo espectaculares duelos en las canchas de medio mundo con Jimmy Connors y John McEnroe, éste último el ‘enfant terrible’ del deporte de la raqueta. El sueco ganó 64 títulos a lo largo de su carrera, entre ellos 11 torneos del Grand Slam, y fue el mejor exponente de la calma y la compostura sobre una pista, aun en los peores momentos y aunque fuera por detrás en el marcador.

Como dominador que fue en su especialidad, fue en su día uno de los primeros ‘hombre anuncio’ con proyección mundial en el mundo del tenis. Las principales marcas fijaron en él su objetivo y su inconfundible apariencia física situó en el mapamundi del material deportivo a algunas marcas que hasta entonces circulaban sólo en circuitos muy reducidos.

DIADORA AS2

La italiana Diadora fue una de ellas. No era una marca nueva en el sentido estricto en los años de Borg, porque llevaba en el mercado desde su fundación por Marco Danieli, en 1948. Su producción inicial se había limitado a botas de alta montaña. Pero a finales de los 60, el modelo de negocio cambió radicalmente. El material plástico comenzó a imponerse como materia prima en la fabricación de las botas para nieve y montaña, y los rectores de Diadora, fieles a la tradición de fabricar calzado artesanalmente, decidieron dar un giro a su producción. Diadora comenzó a fabricar sus primeras zapatillas de tiempo libre. Poco tiempo después, comenzó la producción de los modelos emblemáticos  que encumbrarían a la firma. Las zapatillas de tenis.

Björn Borg, y también otro viejo conocido del circuito, Guillermo Vilas, tuvieron mucho que ver en el posicionamiento mundial de la firma a principios de los 80. El calzado de Borg alcanzó las calles y se transformó en una referencia para la juventud urbana de medio mundo. Cualquier zapatilla de esta marca, todavía hoy, rememora las hazañas de aquel sueco glacial sobre las pistas de tenis. La característica ‘Y’ horizontal es un emblema, independientemente del formato de la zapatilla, ya sea piel o serraje en una atractiva variedad de colores.Las modernas zapatillas de running tampoco escapan al influjo de esa imagen de antaño.

DIADORA AS3

Borg fue la imagen más reconocida de esta marca italiana, pero no la única con los años. La firma decidió también abrir su ámbito de fabricación al mundo del fútbol. El delantero de la Juventus Roberto Bettega fue uno de los primeros en lucir unas botas Diadora en la Copa del Mundo disputada en Argentina en 1978. También Cabrini y Zico, el ‘Pelé’ blanco, usaron productos de la empresa italiana.

DIADORA AS4

A mediados de los 80 llegaría la consolidación definitiva de Diadora, al entrar de lleno en la confección de indumentaria deportiva. Fue la firma que vistió a la selección italiana durante los Mundiales de México 86, Italia 90 y Estados Unidos 94. 

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