Yoga, mucho más que ejercicio

02/13/2013

Mente y cuerpo confluyen en el yoga, una disciplina milenaria que cuenta con millones de fieles en todo el mundo. Existen numerosas modalidades de yoga. Algunas son más físicas y extremas. Otras, en cambio, requieren menos esfuerzo. Seguro que alguna se adapta a tus necesidades.

EEUU y, en concreto, California, es el rincón del mundo que cuenta con más adictos al yoga. Originario de la India, este movimiento tan vinculado a la espiritualidad busca el bienestar y el equilibrio físico y mental a partir de una combinación de posturas corporales, ejercicios de respiración y meditación. Para algunos es toda una manera de entender la vida pero, ¿sabías que el yoga cuenta con un montón de variedades? Toma nota.

Yoga

Hatha

El hatha yoga es el que más se practica en occidente y, posiblemente, en el resto del mundo. Se basa es una serie de ásanas, o posturas corporales, cuyo fin último es conseguir que el cuerpo quede apto para la meditación. Estos movimientos corporales aportan a los músculos elasticidad y firmeza. Esta modalidad de yoga incluye ejercicios de respiración, trabajos gestuales y purificaciones corporales para lograr una relajación muscular.

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Ashtanga

Se diferencia del hatha yoga por la práctica del vinyasa: un sistema de movimientos y respiración sincronizados. A partir de estos movimientos se encadenan las posturas, cuya frecuencia siempre será la misma. Las posturas avanzan siguiendo muy cuidadosamente los movimientos y la respiración. Es el estilo más atlético y dinámico, al alcance de personas con buenas cualidades físicas, ya que incluye saltos, equilibrios y posturas muy exigentes. 

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Bikram

Esta modalidad de yoga se desarrolla en una sala a una temperatura de entre 40 y 43 grados, con un grado muy alto de humedad. En cada postura se trabaja una parte del cuerpo, incluidos los órganos internos (aparato digestivo, respiratorio, cardiovascular), y sirven para potenciar el autocontrol, la concentración y el dominio del cuerpo. Aunque parezca lo contrario, el calor favorece las posturas y aumenta la flexibilidad muscular. Además, ayuda a eliminar toxinas y quemar más calorías, así como combatir el estrés. Es imprescindible beber mucha agua antes y después de cada sesión.

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Iyengar

Se trata de la disciplina más técnica y perfeccionista. Se desarrolla a partir de las posturas del hatha yoga, pero llevadas al límite: el objetivo es ejecutarlas a la perfección para extraer todos sus beneficios. La exigencia en cada postura supone un grado total de concentración, lo que facilita el control mental. A nivel físico, se traducirá en un cuerpo más fuerte, equilibrado y armónico. El iyengar es ideal para aquellas personas que sufren lesiones o problemas de espalda y articulaciones.

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Kundalini

Muy dinámica, esta modalidad de yoga también se basa en el estilo hatha Yoga pero ejecuta los movimientos en una serie de conjuntos de posturas (kriyas) que combina con mantras y cantos, con el objetivo de aumentar la energía y liberar emociones. El fin último es activar la kundalini, una energía que está en el cuerpo de las personas. Este yoga es perfecto para mejorar la forma física, fuerza y flexibilidad. A nivel mental, ayuda a reforzar la autoestima y a mejorar el autocontrol, por lo que es idóneo para personas con depresión o para aquellos que se quieren iniciar en la meditación.

Power

Es un yoga mucho más físico que lleva al cuerpo al extremo. En las sesiones se combinan posturas de pie, sentadas, boca arriba y boca abajo, flexiones y extensiones de espalda, equilibrio en pies y brazos y movimientos de cabeza. Cada postura tiene muchas variantes, y quien lo practica ejecuta ásanas muy exigentes. Es una modalidad idónea para aquellos que necesitan dinamismo, para personas exigentes que necesitan más fuerza y rapidez. Y genera fuerza muscular interior y estabilidad mental.

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No obstante, estos no son los únicos tipos de yoga que se pueden practicar. Aunque algo más minoritarios, también existe el flow yoga (yoga en movimiento), el aero yoga (se realiza con columpios y arneses), el anusara, yoga para embarazadas y para niños, el yogilates (combinación de yoga y pilates) o el yoga integral (una síntesis de los métodos tradicionales del yoga). Como ves, hay mucho donde elegir. ¿Sabes ya cuál es el tuyo?

Por Blai Ripoll

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