Platos en tecnicolor

09/27/2012

Parece mentira que a estas alturas tengamos que seguir demostrando que las verduras tienen sabor, que aportan alegría en cualquier plato y que pueden resultar muy sofisticadas. Con la llegada del otoño, un nuevo aluvión de propuestas sanas llega a nuestra despensa.

Salteado

¿Sabías que existe una dieta de los colores? Según esta teoría dietética, cada alimento posee unas cualidades determinadas dependiendo de su aspecto. Así, el morado de las berenjenas tiene un efecto antioxidante, el rojo del tomate indica que es rico en betacarotenos, esenciales para mantener la piel con un aspecto juvenil. Ojo al verde de brócoli, espinacas o judías: es un arma demoledora para mantener a raya al colesterol malo.

Pero es que, además, los colores de las verduras pueden emplearse para engalanar cualquier plato. El rojo vivo de un pimiento alegra cualquier plato, un tono verde como el de los guisantes da un aspecto saludable a más de una receta y el amarillo de la calabaza, una de las reinas del otoño, aporta calidez y buen rollo.

Con estos mimbres, ¿cómo no vamos a crear platos de esos que entran por los ojos? Antes de salir a por verduras frescas de temporada, recuerda que puedes complementarlas con cualquier otra que se encuentre en conserva o congelada. Tanto un proceso como otro garantizan que mantienen todas sus propiedades, su sabor y, cómo no, su colorido.

Verdura tofu 2

Trucos para que los vegetales arrasen

  • ¡A la parrilla! ¿Echas de menos las barbacoas del verano? Pues coge las verduras que más te apetezcan, córtalas en trozos no demasiado gruesos y hazlas a la plancha o en el horno. El resultado no solo es un plato templado que apetece más con la bajada de las temperaturas sino también un subidón vitamínico.
  • Mira a Oriente. Las verduras adoran el wok. Y el wok adora a las verduras. Para sacar el máximo partido a esta apasionada relación, corta en trozos finos o en juliana las hortalizas que más te apetezcan y crea un plato sofisticado e irresistible. Para darle el puntito asiático, añade salsa yakitori, sésamo o tofu troceado en cortos.
  • Un toque de tomate. Tener un bote de salsa de tomate a mano es cómo tener un as en la manga. Si vas a preparar judías verdes y añades una cucharadita de tomate, el salteado ganará en sabor. El mismo consejo sirve para acelgas o espinacas: nunca un toque rojo pasión tuvo tanto efecto.
  • Cremas pictóricas. La calabaza, la zanahoria, los guisantes o las espinacas pueden ser la base de cremas sabrosísimas que, además, llamen la atención por su colorido. Prepárate para el frío experimentando con tonos y sabores. Recuerda que la calabaza aporta un toque dulce, el tomate ácido y que la endivia da un punto amargo. A la hora de presentarlas, apuesta por un toque de aceite de oliva en crudo, virutitas de jamón o picatostes hechas en casa. ¡Tú decides!
  • Su majestad la menestra. Es como un ‘greatest hits’ del universo de la hortaliza. Ahora es cuando realmente empieza su temporada. Recuerda que muchas verduras las podrás comprar frescas pero otras, como guisantes y alcachofas, funcionan igualmente si las eliges congeladas. Nadie notará la diferencia salvo tú… en el bolsillo.

Por Javier Sánchez

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