Laia Sanz, leyenda viva del trial

09/29/2012

Es joven, guapa y una súper campeona mundial. Laia Sanz ya es 12 veces campeona del mundo de trial. Conoce la historia de la piloto española más laureada de todos los tiempos.

  1. Laia sanz
  2. Laia (agua)
  3. Laia (con moto)
  4. Laia (desierto)
  5. Laia (moto)
  6. Laia (otro primer plano)
  7. Laia (otra prueba)
  8. Laia (otro salto)
  9. Laia (podio)
  10. Laia (posa con casco)
  11. Laia (prueba)
  12. Laia (primer plano)
  13. Laia (salto)

A sus 26 años, Laia Sanz ya ha hecho historia en el motociclismo mundial. Hace pocos días conquistó su duodécimo campeonato mundial de trial, y a finales de octubre podría culminar la temporada con su primer mundial de enduro. En España, solo Ángel Nieto, con 13 mundiales, supera a Laia en número de títulos.

Apenas había aprendido a dar sus primeros pasos cuando Laia se subió por primera sobre una moto. Tenía dos años. “A esa edad mi padre me llevaba encima del depósito de su moto y yo revoloteaba por casa montada en un una bicicleta tratando de imitarle”, recuerda. Siendo todavía una niña, a los 14 años, conquistó el campeonato de España cadete. Era el año 2000 y Laia fue la única chica que se inscribió en aquella competición.

Desde aquel día, su palmarés ha crecido como la espuma. Los títulos conquistados en la última década solo están al alcance de una súper campeona: 12 campeonatos del mundo de trial y diez campeonatos de Europa consecutivos, cinco títulos del Trial de las Naciones y ganadora del Rally Dakar en dos ocasiones (2011 y 2012) en la categoría femenina. Y aún hay más, porque en pocas semanas podría ganar su primer mundial de enduro.

La vida de Laia Sanz (Corbera de Llobregat, Barcelona, 1985) huele a gasolina y transcurre a toda velocidad. Ella misma reconoce que en su familia todos tenían una vinculación especial con las dos ruedas. Su hermano Joan, mayor que ella, se divertía con una Cota 25, una pequeña moto para niños. “Un día, mientras él descansaba, se la cogí sin que nadie se diera cuenta. Ya entonces, a mis cuatro años, empezaba a tener claro lo que me gustaba”, escribe Laia en su web oficial.

Tan claro lo tenía, que en 1992 disputó su primer trial. Tenía siete años y fue su madre quien la animó a participar. Laia concluyó octava, en última posición, pero eso no le desanimó. Todo lo contrario. “Acabé muy contenta y con muchas ganas de volver a repetir la experiencia”, rememora. Dicho y hecho. Un año después, ya participó en todas las pruebas infantiles del Campeonato de Catalunya. Laia era la única niña en un universo masculino. Pese a todo, competía en igualdad de condiciones con sus compañeros… hasta que llegó su primera victoria, en 1997. Un año después, en 1998, la campeona se comenzó a plantear que quería hacer del trial su forma de vida. Una decisión de la que no se ha arrepentido.

Pese a haberlo ganado todo, Laia admite que el triunfo que más le ha alegrado fue cuando ganó el Campeonato de España cadete masculino, en el año 2000. Aquel mismo año, se disputaron, ya de manera oficial, los campeonatos del Mundo y de Europa de trial femeninos. Poco a poco, este deporte ganaba adeptas y cada vez más chicas se subían a una moto de trial. 

Los años pasaban y los trofeos se amontonaban en las vitrinas de Laia, que conseguía más y más títulos gracias a su tesón, constancia y sacrificio. Hace cuatro años, en 2008, la deportista catalana dio un paso más allá, y debutó en el Mundial femenino de enduro. Sin apenas experiencia, subió al podio: finalizó en tercera posición. Todo tenía una explicación: Laia quería prepararse para participar en el Rally Dakar, su “gran sueño de infancia”. Y, una vez más, no defraudó. En 2011, cumplió ese sueño a lo grande. En la carrera más dura y exigente del mundo, la piloto ganó el Trofeo Femenino y finalizó en la posición número 39 de la clasificación general. Este año, en su segunda participación en el Dakar, Laia repitió exactamente el mismo resultado.

Laia Sanz ya es una leyenda viva del trial en el mundo. Galardonada con el Premio Nacional del Deporte Reina Sofía en 2007, esta súper campeona todavía quiere más. Seguidora del Barça, amante de la montaña y fan total del automovilismo, asegura que le encantaría correr en coches, “sobre todo el Dakar, que es mi sueño”. De hecho, ya ha disputado varias carreras sobre cuatro ruedas, como las 24 Horas de Barcelona y los 500 kilómetros de Alcañiz. No obstante, matiza: “Aún me queda mucha cuerda en las motos. Ya habrá tiempo para que me llegue la oportunidad”. Así es esta mujer todoterreno.

Por Blai Ripoll

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