Pierde el miedo a las barbacoas 'light'

06/20/2012

Gambas

Solemos decir que el calor nos quita el apetito. Que en el verano solo nos apetece comer gazpachos, ensaladas, fruta y demás platos ligeros. Pero toda regla necesita una excepción que la confirme, y es aquí donde entran en escena las barbacoas.

Excusa ideal para compartir una jornada al aire libre con amigos, nadie se puede resistir al canto de sirena de un buen trozo de carne a la parrilla. Una costumbre social sana y necesaria si no fuera porque a la hora de comprar en el supermercado la comida siempre solemos meter en el carrito mucha más de la que llegamos a ingerir.

Por eso la solución para no engordar en verano no es dejar de asistir a barbacoas, sino planear el menú con antelación y atreverse a introducir en el festín recetas ligeras pero igual de deliciosas que la tradicional panceta. Y es que de nada sirve pasarse el invierno cuidando nuestra alimentación si luego lo arruinamos todo con comilonas innecesarias.

Preparar una barbacoa que no engorde es mucho más sencillo de lo que pensamos, y para ello tendremos en las ensaladas a nuestras principales aliadas, que además de sanas y refrescantes, sirven para reducir el hambre antes de que llegue la carne a la mesa.

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Y quien dice carne dice también pescados y mariscos. Está claro que nadie quiere renunciar a los chorizos, las morcillas o las chuletas, pero si incluyes en el menú pescados como la sardina o la caballa, marisco como gambones o cigalas, e incluso sepia o calamares, mantendrás los niveles de proteína que exigen tus invitados sin necesidad de tupirles a las grasas de las carnes rojas.

Los vegetales como la cebolla o el pimiento también aceptan ser cocinados sobre las brasas del carbón, así que cuando hagas pinchos introduce entre carne y carne un trozo de estos vegetales y verás que, además de sanos, estarán mucho más jugosos.

Barbacoa

Cambiar salsas prefabricadas por aliños caseros hechos con aceite, limón, sal, ajo o hierbas aromáticas también es una buena manera de reducir calorías, mucho mejor que dejar de comer pan, que tampoco engorda tanto como su fama indica.

Como colofón a la barbacoa perfecta, presta atención a la bebida. Cervezas y sangrías siguen siendo válidas siempre que se consuman con moderación, pero como sustituto a las bebidas gaseosas prueba a hacer limonadas naturales o tes fríos, igual de refrescantes que las bebidas ya preparadas pero con mucho menos azúcar.

Por Claudio M. de Prado

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