Diosas del surf y modelos de baño

06/18/2012

Surfista en la playa

En verano todas las miradas convergen en los circuitos de surf. Biarritz, Australia, Hawai o California son las capitales del planeta en color flúor.

Emma Neuschwagner, surfista francesa

Emma Neuschwanger

Nació en la francófona Isla Reunión (“esa es mi arma secreta”, suele decir), pero conoce las olas de Biarritz como el pasillo de su casa. Y ya se sabe, Biarritz es el Maracaná de este deporte, el mejor escenario posible para el surf. La francesa de oro, de 20 años, se concentra escuchando a Radiohead, y domina la tabla larga como pocas. La llaman Neusch, raíz y apócope de su germanófilo apellido. Pertenece al equipo Protest.

Eunate Aguirre, surfista
 

Eunate Aguirre

A sus 29 años, Aguirre es campeona del mundo de Bodyboard. En Sopelana, la mejor playa de Bilbao, la recuerdan siempre con la burbuja rosa con la que se bañaba desde bien pequeña. A los 11 se especializó en Bodyboard y a los 15 comenzó a arrasar en todos los campeonatos nacionales. Fue bicampeona de Europa junior a los 17 años. Con su equipo, el Roxy, ha viajado por Japón, Hawai, California, Australia, Suráfrica… Toca la guitarra con virtuosismo. Y posa así de bien.

Courtney Conlogue

Courtney Conlogue

En sus apenas 20 años esta californiana tiene una envidiable colección de medallas. Las olas de Australia, Francia y España le son más que familiares. Comenzó a saltarlas durante unas vacaciones en México con su familia, y hoy es la mayor especialista en tubos. Su surf de espaldas a la ola y sus vertiginosos 360 son esperados con admiración desde el paseo marítimo. Entrenada por su madre, Tracey, es deportista compulsiva: domina el skate, el ciclismo de montaña y las artes marciales. Y en sus ratos libres, pinta, escribe y hace fotografías. Es una de las estrellas del equipo Swatch.

Coco Ho, surfista estadounidense

Coco Ho

Nacida en Estados Unidos pero residente en Oahu (Hawai), esta surfista de 21 años desciende de la estirpe más genuina del archipiélago. Hija de la leyenda Mike Ho, comparte un apellido (que bien podría ser la onomatopeya de la admiración) con su hermana Mason Ho y su tío Derrick Ho. Su estilo, potente y versátil, la catapultó a lo más alto del ranking de la ASP. Asidua a películas de surf, el año pasado fue elegida la segunda surfera más famosa del mundo por la revista Surfer Magazine. Juega al tenis, hace coreografías y es un hito en las redes sociales. Lo tiene todo.

Catherine Clark, surfista estadounidense

Catherine Clark

A sus 19 años, es el ídolo local de Ventura (California). Campeona sub 16 de Estados Unidos, con sus eternos kilómetros de litoral y sus innumerables grandes promesas del surf, hoy es una de las grandes realidades del equipo Billabong. Recuerda con humor el día en que partió en dos una tabla por indómita, a los 13 añitos. Arranca cada mañana con un yogur y cereales, pero siempre que puede acaba el día con sushi. No tiene mal gusto.

Sarah Beardmore, surfista estadounidense

Sarah Beardmore

A sus 28 años, se ha clasificado entre las cinco mejores de ls World Qualifying Series y es líder absoluta de la competición británica. Ha vivido la mayor parte de su vida en Australia, donde las olas se eligen a conveniencia. La llaman Muska o Miss Piggy, y su pirueta favorita es el Goofy. Admiradora de Dalí y Picasso, pinta sobre su tabla Protest en el agua los requiebros más insospechados.

Elie Jean Coffey, surfista australiana

Elie Jean Coffey

A esta australiana le gusta tanto Apple que bien podría ser el fichaje de la compañía de la manzana. Incapaz de viajar sin su iPod (lleva a Lil Wayne, Drake, Skrillex…) a los 19 años sigue definiéndose como “soñadora empedernida” y debe su formación al fornido Wes Berg, campeón de Ironman: desde luego, la gran promesa del Billabong team tiene el mejor entrenador personal posible.

Sally Fitzgibbons, surfista australiana

Sally Fitzgibbons

A sus 21 años, tiene un récord de precocidad: la llegada al ASP World Tour, con apenas 17 años. Hoy, doble subcampeona del mundo, sigue siendo una obsesionada de su deporte. La australiana entrena, visualiza, viaja incluso para conocer los escenarios de su asombrosa progresión sobre las olas. Su filosofía es sencilla y tan rotunda como su anatomía: "Quiero vivir la vida al máximo". Puede ganar su primer título mundial en 2012. Con tres victorias el año pasado en el Tour de élite, solo la lesión que arrastra en una muñeca podría privarle de victoria en el Roxy Pro 2012 en Biarritz, a primeros de julio. 

Por Francisco J. León. Fotos: Roxy, Swatch, Protest y Billabong.

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