Las mujeres más buscadas de la Eurocopa

05/22/2012

Son guapas y poderosas, hacen girar cabezas y se hacen acompañar por los mitos del fútbol. Van a ser las mujeres más buscadas del torneo. 

Novias

Sarah Brandner (foto de arriba). En el Oktoberfeist, el festival de la cerveza de Múnich, todos se vuelven tras Sarah Brandner, la pareja de Bastian Schweinsteiger. La sinuosa top model muniquesa le ayuda a olvidar el fallo en el penalti decisivo de la final de la Champions League contra el Chelsea. Rotundo consuelo.

Melanie Slade, pareja de Theo Walcott, es una modelo cotizada. La llaman “la nueva Victoria Beckham”. Y esa etiqueta pesa en las islas británicas. Los tabloides ya la consideran a la altura: han llegado a ofrecer 160.000 libras (unos 200.000 euros) al paparazzi que logre una foto suya en topless. La chica, desde luego, es más que formal y eso enrabieta sus encantos. Han pospuesto la boda para después de la Eurocopa.

Claudine Keane (foto central). La pareja del irlandés Robbie Keane sí que es como la esposa de Beckham. De hecho, su marido es compañero del inglés en Los Angeles Galaxy, donde ella se hizo amiga de todas las celebrities. Se ha dejado ver en la inauguración del restaurante de Jennifer Lopez, y ya luce sus eternas piernas en la alfombra roja de los Oscars. En el estadio Home Depot Center ya hay más ojos para sus atributos que para los de Victoria. 

Claudine, pareja de Robbie Keane
 

Sylvie Van der Vaart. Modelo desde la cuna, presentadora de Fox Kids y de MTV, la impactante esposa de Rafael Van der Vart heló al Bernabéu el día de su presentación un tórrido día de julio de 2008. Hoy, en Londres, sus ojos, su sonrisa y su sutil contundencia formal sigue dejando boquiabiertos a los espectadores del White Hart Lane, estadio del Tottenham Hotspur, donde ejerce su marido.

Yolathe Cabau. La mujer de Wesley Sneijder ha sido, como la señora de Van der Vaart, la mujer más sexy de la edición holandesa de la revista ‘FHM’. ¡Y mira que hay holandesas candidatas! Actriz de teatro y presentadora de éxito de la tele, es hija de un empresario ibicenco. Sus apabullantes formas y el exotismo de sus ojos negros en ese país ha impactado a la audiencia y al jugador del Inter.   

Irina Shaijlislamova (foto de abajo). En 2005 fue Miss Cheliabinks (algún lugar de Rusia), y alguien le susurró que se dedicase a la moda. Por fortuna para las retinas, se ha dedicado a la moda interior: varias firmas de lencería se han colgado de su 1,78. Tiene la piel morena de su padre, un minero tártaro. “Los ojos son de mi madre”, advierte ella. Sí, la llaman Shayk. Y sí, es la chica de Cristiano.

Irina Shayk, pareja de Cristiano Ronaldo
 

Coleen McLoughlin. Wayne Rooney, el icono del Manchester United, trata de sentar la cabeza junto a su novia de toda la vida: la conoce desde Secundaria. Pero ni sus gloriosos argumentos apagan la fogosidad del red devil fuera del campo. Cuando ella estaba embarazada de Kai, él mantuvo varias citas con Jenny Thompson, una prostituta a 1.400 euros el encuentro. Hombre, Wayne...

Helen Seger. Señora de Zlatan Ibrahimovic, la estrella sueca. Abarcadas con la vista sus curvas de Pamela Anderson, no es de extrañar que el delantero del Milan perdiera el sentido hasta lograr el teléfono de la heroína del barrio más humilde de Malmoe, Rosengard. Once años mayor que él, es más fácil verla en algún desfile en Milán que en una fiesta nocturna. Dicen que por ella volvió a la ciudad, tras jugar en el eterno rival, el Inter. Un cañón, como Ibra.

Tatiana Golovin. Hay un ranking oficioso que hace sombra al de los méritos de la WTA: el de los encantos. Y la tenista Tatiana Golovin, la novia del francés Samir Nasri, pisa los talones en Google a la rumana Simona Halep. Interrumpida su progresión por una espondilitis, Golovin se ha hecho asidua al Etihad, el estadio del Manchester City. Qué suertudos sus hinchas, los citizens.

Caroline Luel-Brockdorff. El mejor futbolista de Dinamarca, el ariete del Sunderland Nicklas Bendtner, encaja en eso que llamamos tronco: oportunista, grandote, goleador por machacón. Por si se torcía su racha, se casó con una baronesa. Una rubia escultural que había heredado 400 millones de euros de su divorcio del banquero Rory Fleming. Él solo gana 2,5 millones de euros, pero posa con su señora, loca por las revistas del corazón, en la portada del Elle danés. Nobleza obliga.

Por Francisco J. León

« Arde la piel Samsung Galaxy SIII, el nuevo titán »