Chuck Taylor All Star, de la cancha a la eternidad

05/11/2012

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Quien crea que la lona es un material perecero, que se lo piense dos veces antes de afirmarlo. Más que nada porque más de un siglo después de su nacimiento, las legendarias zapatillas Chuck Taylor de Converse siguen de plena actualidad, ya sea en su vertiente más clásica o gracias a las continuas reinterpretaciones que grupos como Gorillaz o los Rolling Stones, entre otros, han diseñado en exclusiva. 

Está claro que el mundo de las zapas también vive de iconos, y uno de ellos fue Marquis Mill Converse, fundador de una compañía de zapatos en 1908 que apostó por fabricar zapatillas de lona con suela de caucho cuando nadie veía en ello un negocio. 

La idea no fue nada mal y la compañía creció rápido, pero todo cambió cuando, una década después, decidieron diseñar un modelo exclusivo para los jugadores de un deporte más o menos nuevo llamado baloncesto para evitar el bajón de producción del verano.

Fue en 1918 cuando Chuck Taylor, jugador del instituto All American y que más adelante vestiría la camiseta de los primeros equipos profesionales de la NBA, se calzó su primer par de zapatillas, con tan buen resultado que en 1921 se unió a la compañía convirtiéndose en el primer jugador imagen de una marca de América. 

Pero la colaboración no se quedó ahí, sino que también sugirió algunas mejoras en el diseño que darían como resultado la legendaria zapatilla Chuck Taylor All Star, una de las más vendidas en todo el mundo gracias también a que grandes nombres de la cultura juvenil emergente de los años 50 como James Dean o Elvis Presley la hicieron suya. 

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Zapatillas Chuck Taylor originales

Mucho han cambiado las cosas desde el nacimiento de la Chuck Taylor, y lo que entonces era solo una zapatilla de bota alta disponible en blanco y negro  ha evolucionado a una inmensa colección en la que cortes, materiales y colores se combinan a gusto del consumidor, que llega incluso a customizar en casa sus pares para hacerlos todavía más únicos y personales.

El movimiento es constante. No se podría esperar menos de un modelo que representa al mundo de las zapatillas lo mismo que la Coca Cola al mundo de los refrescos. Un mito.

Por Claudio M. de Prado

 

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